En el marco del proceso de desarrollo y consolidación de su identidad corporativa, el Grupo Graña y Montero, empresas que lo conforman, han definido en los últimos 20 años una Visión, Misión, y Valores, que le han permitido el ser reconocida como una organización líder dentro de las empresas de servicios de ingeniería en el Perú.
Sus logros como organización constituyen una respuesta a las exigencias de la globalización y los crecientes estándares de competitividad por ella exigida.
Su carta de Ética, suscrita en 1995, la política de Prevención de Riesgos ( 1999) y la Política Ambiental ( 1998) forman parte de este proceso y han marcado una pauta clara de comportamiento para con sus clientes, accionistas, personal y comunidad. Es decir, frente a aquellas personas o grupos que se vinculan y desarrollan expectativas sobre sus operaciones.
Este comportamiento socialmente responsable implica la interacción con el hombre en el frente interno, como principal grupo objetivo a su personal y accionistas, y en el frente externo a los distintos públicos interesados que conforman la comunidad con la cual se vincula en el desarrollo de sus operaciones.
Acorde con las buenas prácticas corporativas y basándose en los principios del respeto y transparencia entre las partes, la Responsabilidad Social de la empresa ingresa de esta manera a una nueva fase, en la cual se incorpora de manera formal a sus procesos de gestión operativa, no solo como una vía positiva que contribuye al incremento de la confiabilidad y calidad de los diversos proyectos a su cargo, sino como una inversión que responde a las expectativas de los distintos públicos interesados vinculados a su actividad.
Por ello, las distintas empresas que conforman el Grupo diseñarán e impulsarán políticas específicas de Responsabilidad Social Empresarial acordes a su actividad y dentro de los siguientes lineamientos:
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1. |
El Recurso Humano que labora dentro de la empresa constituye el primer grupo objetivo de la política de Responsabilidad Social Empresarial y por ello se le concede prioridad al conjunto de políticas y programas de personal que garanticen su desarrollo y bienestar como soporte de su buen desempeño y satisfacción.
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2. |
Las empresas proveedoras de servicios, en especial aquellas cuyo personal comparte rutinas operativas con personal de la empresa, certificarán un comportamiento socialmente responsable con su personal.
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3. |
El compromiso del Grupo con la gestión del conocimiento actuará como uno de los principales ejes rectores de los planes específicos de RSE, tanto en el frente interno como externo, dando prioridad a la educación en temas tales como capacitación, voluntariado docente, vínculos con universidades y escuelas técnicas, programas culturales, entre otros.
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4. |
En la ejecución de los proyectos a cargo del Grupo, las relaciones con la comunidad deben desarrollarse en un marco positivo de armonía y mutuo respeto, para lo cual la empresa impulsa y realiza actividades que contribuyen al desarrollo sostenible de la comunidad en la que opera.
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En cada comunidad en que se opera, se procurará efectuar un aporte que trascienda el periodo de tiempo en que el Grupo está trabajando.
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